ESTUDIOS PRELIMINARES SOBRE EL MOVIMIENTO MIGRATORIO DEL PICUDO DEL ALGODONERO EN EL VALLE DEL SINÚ
Nora Jiménez Mass
Lesly de León Narváez
Liliana Grandett Martínez
El estudio de la dinámica poblacional de las plagas y de los movimientos migratorios es de suma importancia toda vez que permite pronosticar la llegada de las mismas a los cultivos y permite un manejo racional de las mismas. Con el objeto de determinar la dirección del movimiento migratorio del picudo del algodonero en el Sinú después de la destrucción de la soca, se realizaron experimentos en el Valle del Sinú. El trabajo se realizó en el periodo comprendido entre octubre de 2000 y agosto de 2001, utilizando la metodología de Coppedge y O´Neil. A partir de varios lotes demarcados de cinco hectáreas se trazaron cuatro transeptos de aproximadamente 15 km de longitud en los cuatro puntos cardinales, siguiendo los carreteables más cercanos. Cada 1.5 km se ubicaron trampas cebadas a un metro de altura en las cercas y bordes de los lotes a lo largo del carreteable. Los lotes seleccionados como epicentros tenían en la región un largo historial picudero y estaban ubicados en los municipios de San Pelayo, Ciénaga de Oro y Montería. Una vez instaladas las trampas se realizaron registros de capturas cada tres días. Los resultados mostraron que el picudo del algodonero inicia su movimiento hacia los sitios de refugio un poco antes de la cosecha y en gran volumen durante la destrucción de la soca (figura 1). Se detectaron capturas de picudo por fuera de los epicentros, en lotes no sembrados de algodón, que aumentaban en la época de cosecha y durante la destrucción de la soca en el epicentro.
Figura 1. Captura de picudo (Anthonomus grandis). Vereda El Sabanal. Nov/2000-Abril/2001.
Con respecto a la dirección del movimiento, se detectó que el movimiento del picudo se realiza en toda dirección, excepto hacia el Noroeste pues no se detectaron capturas en esta dirección en ninguno de los epicentros evaluados. Lo anterior posiblemente se debe a que la prevalencia de los vientos en esta época del año se registra hacia el Noreste, precisamente la dirección en la cual se registraron las mayores capturas de picudo. Las capturas en los cuadrantes Sureste y Suroeste fueron un poco inferiores (tabla 1).
Tabla 1. Número total de capturas de picudo en las direcciones Norte, Sur, Este y Oeste (Número total de picudos)
| |
Cuadrante 1 |
Cuadrante 2 |
Cuadrante 3 |
Cuadrante 4 |
Total |
Localidad |
Noreste |
Sureste |
Suroeste |
Noroeste |
|
Sabanal |
1.632* |
678 |
618 |
0 |
2.928 |
Los Cocos |
0 |
278 |
76 |
0 |
354 |
Severa |
216 |
0 |
30 |
0 |
246 |
Leticia |
18 |
14 |
0 |
0 |
32 |
Total |
1.866 |
970 |
724 |
0 |
|
*Número total de picudos capturados en cada dirección, sumadas todas las trampas
De lo anterior se concluye que el movimiento migratorio del picudo se inicia en el momento en que la producción de botones en el cultivo disminuye, pero se incrementa especialmente con la destrucción de la soca. La dirección del movimiento está correlacionada con la dirección prevalente del viento.
Supervivencia del picudo con fuentes de alimentación alternas al algodón bajo condiciones de laboratorio
Con el objetivo de corroborar la afirmación de los agricultores que el picudo sobrevive con fuentes de alimentación diferentes al algodón en época de veda, se realizó un experimento de supervivencia del picudo bajo condiciones de laboratorio, proveyéndolo con fuentes alternas de alimentación, diferentes al algodón, en el C.I. Turipaná. Para ello se colocaron varios grupos de 60 picudos recién emergidos en contenedores de icopor de 75 ml y se les suministró durante nueve meses alimentos como frutos maduros, polen y botones florales de diferentes especies tales como manzano, níspero, guayaba dulce, caimito, mamey, mango, higo, laurel, coco, maíz, Hibiscus en tres repeticiones por tratamiento . Se incluyeron varios testigos en los cuales a los picudos se les suministraba solamente agua-miel al 40%, botones de algodón frescos y agua azucarada, cambiando el sustrato tres veces por semana. Las evaluaciones de supervivencia se hicieron diariamente durante nueve meses, contando el número de picudos muertos.
Los resultados mostraron que el picudo del algodonero puede sobrevivir sin alimentarse de algodón, consumiendo solamente agua miel hasta 9.33 meses bajo condiciones de laboratorio. Adicionalmente, se encontró que el picudo puede alimentarse también de frutas, polen y flores, pudiendo sobrevivir con estos alimentos hasta siete meses. De los anteriores frutos el alimento con que más sobrevivió fue el guineo manzano y la guayaba dulce (siete meses). Por ser de interés para la región se incluyó la alimentación con polen de maíz, por ser éste el cultivo de rotación. En este caso se encontró que el picudo puede sobrevivir hasta tres meses. El picudo sin alimentación, solo consumiendo agua azucarada al 18% p/v, puede sobrevivir hasta 20 días (tablas 2 y 3).
Tabla 2. Supervivencia de adultos de picudo con fuentes de alimentación alternas al algodón bajo condiciones de laboratorio del C.I. Turipaná
Semanas |
5 |
10 |
15 |
20 |
25 |
30 |
35 |
40 |
POLEN |
Mango |
40* |
29 |
16 |
13 |
4 |
0 |
0 |
0 |
Coco |
60 |
30 |
14 |
12 |
0 |
0 |
0 |
0 |
Maíz |
30 |
6 |
2 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
FLORES |
Hibiscus |
56 |
37 |
26 |
16 |
6 |
0 |
0 |
0 |
Algodón |
60 |
30 |
20 |
10 |
3 |
2 |
0 |
0 |
TESTIGOS |
Miel 40% |
60 |
60 |
46 |
36 |
20 |
15 |
6 |
2 |
Agua Azucarada |
60 |
48 |
36 |
15 |
10 |
6 |
0 |
0 |
* Número de picudos sobrevivientes de un grupo de 60 inicialmente incluidos en el ensayo
Tabla 3. Supervivencia de adultos de picudo del algodonero alimentándose de frutas maduras, bajo condiciones de laboratorio del C.I. Turipaná. Octubre/00 - agosto/2001
Semanas |
5 |
10 |
15 |
20 |
25 |
30 |
35 |
40 |
Manzano |
60* |
38 |
20 |
13 |
6 |
4 |
0 |
0 |
Níspero |
54 |
41 |
26 |
18 |
17 |
3 |
0 |
0 |
Guayaba dulce |
55 |
44 |
25 |
17 |
9 |
0 |
0 |
0 |
Caimito |
52 |
40 |
20 |
16 |
10 |
0 |
0 |
0 |
Mamey |
48 |
31 |
14 |
12 |
7 |
2 |
0 |
0 |
Mango |
60 |
56 |
46 |
26 |
20 |
4 |
0 |
0 |
Higo |
48 |
32 |
17 |
10 |
10 |
0 |
0 |
0 |
Laurel |
38 |
20 |
10 |
8 |
2 |
0 |
0 |
0 |
Miel 40% |
60 |
60 |
46 |
36 |
20 |
15 |
6 |
2 |
Agua Azucarada |
60 |
48 |
36 |
15 |
10 |
6 |
0 |
0 |
* Número de picudos sobrevivientes de un grupo de 60 inicialmente incluidos en el ensayo
De lo anterior se concluye que el picudo del algodonero puede sobrevivir durante la época de veda alimentándose de los frutos de la población arbórea natural que crece en el Valle del Sinú, logrando llegar al cultivo siguiente de algodón.
Determinación de los sitios de refugio del picudo del algodonero
Esta actividad se realizó con el fin de determinar los posibles sitios de refugio del picudo del algodonero durante el período de veda. La investigación se realizó en el C.I. Turipaná desde abril 26 hasta septiembre 27 de 2001. Para ello se instalaron trampas cebadas cada 25 metros efectuando un transepto desde el centro de un lote comercial de algodón en el centro de investigación. Igualmente, sobre el paisaje circundante se identificaron los sitios de posible refugio y sobre ellos se concentró la evaluación de capturas de picudo. Las lecturas de captura se registraban cada cuatro días.
Los resultados de capturas de picudo mostraron que una vez se elimina la soca de algodón en el cultivo comercial los picudos adultos se trasladan a las áreas circundantes. En el presente caso los movimientos se dieron hacia áreas cubiertas con huertos de mango y plátano. En el huerto de mango las mayores capturas (movimiento) se registraron al momento de la destrucción de la soca de algodón en el lote y posteriormente cuando se registra cualquier disturbio o actividad en ese mismo lote o en lotes circundantes (figura 2).

Figura 2. Dinámica poblacional del picudo del algodonero en los sitios de refugio. CI-Turipaná
De igual forma se encontró que el picudo adulto puede permanecer en el lote donde se encontraba el cultivo de algodón, una vez destruida la soca y sembrado el cultivo de rotación, pero se registran movimientos hacia sitios de refugio especialmente durante la etapa vegetativa y reproductiva del cultivo de rotación (figura 3). Además se encontró que durante el período de veda es posible capturar picudo en cualquier área con vegetación, registrándose más en áreas sombreadas que en pasturas.
Una vez establecido el picudo en el refugio, se realizó un experimento con el fin de determinar el número de tubos matapicudo necesarios para bajar la población de adultos residentes en el refugio. Para ello se colocaron 60 estaciones cebadas de feromona grandlure de 60 mg (Tubo Mata Picudo con Pegante). Se encontró que ocho estaciones cebadas por hectárea durante 157 días no son suficientes para bajar las poblaciones de picudo en período de veda.

Figura 3. Captura de picudo / trampa en un lote de rotación maíz-algodón en el C.I. Turipaná
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