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MANEJO DEL CULTIVO DEL MAÍZ EN LA COSTA ATLÁNTICA DE COLOMBIA


Juan Carlos Pérez V.
Ramiro Urrea G.
Ulises Caraballo B.
Alejandro Navas A.

INTRODUCCIÓN

El maíz se siembra actualmente en todo el mundo, su producción asciende a 482 millones de toneladas y el consumo mundial promedio es de 90 kilos persona año. Se estima que un 20% lo consume directamente en preparaciones como arepas, tortillas, sopas, coladas, etc; un 66% se destina para la alimentación animal y el restante 14% para usos industriales como pegantes, glucosas, jarabes, licores, aceites y enlatados, entre otros.

En Colombia, el maíz se cultiva a lo largo y ancho de su geografía y hace parte fundamental de la dieta y economía campesina. El 85% del área maicera la cultivan pequeños agricultores en forma tradicional, generando empleo para unas 190 mil familias.

La Costa Atlántica es la región con mayor producción destacándose los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar y Atlántico, donde se siembra el 31% ( 186.350 ha) y se produce el 29% ( 311.343 ton) del total nacional.

El presente documento tiene como finalidad plantear algunos conceptos básicos teóricos y prácticos, para extensionistas y agricultores, relativos al manejo agronómico del cultivo del maíz, en sus diferentes sistemas de producción en la Costa Atlántica ( del clima caliente) colombiano, provenientes de la experiencia y resultados de investigaciones obtenidas por ICA, CORPOICA y FENALCE a partir de los estudios realizados en los centros de investigación y campos de agricultores, tendientes a lograr una utilización integral y racional de los recursos disponibles, buscando con ello, incrementar la competitividad de la producción manteniendo la capacidad productiva de los recursos naturales en el largo plazo.

ECOLOGÍA

Para siembras de maíz, el suelo debe ser profundo, permeable con buena disponibilidad de nutrientes, buena capacidad de retención del agua, libre de inundaciones o encharcamientos; poca pendiente porque favorece la erosión, a no ser que se apliquen prácticas de manejo y conservación del suelo adicionales y especiales ( barreras vivas, cultivos en franjas, etc.) textura franca o sus combinaciones y con un pH entre 5.5 a 7.0

La temperatura junto con la luminosidad, influyen directamente sobre el periodo vegetativo del maíz; estando la ideal entre los 24 y 26 grados centígrados ( 600-1200 msnm), con una temperatura mínima de 13°C y máxima de 30°C. El maíz difícilmente germina cuando la temperatura del suelo es inferior a 10°C, incluso a 13°C la germinación es lenta. Cuando el suelo alcanza temperaturas mayores de 15°C la germinación es rápida y las plántulas emergen entre los 5 y 10 días después de la siembra. En general, son convenientes las noches frescas, los días soleados y las temperaturas moderadas para lograr altos rendimientos por unidad de superficie.

El maíz requiere alta luminosidad ( luz incidente ) para obtener altas producciones de grano, especialmente durante el periodo de llenado de grano. Lo anterior, para el caso de los trópicos, es un factor bastante limitante lo cual implica que prácticas como la orientación de los surcos y la densidad de siembra ayudarían a maximizar la intercepción de la luz, haciendo mas eficiente fotosintéticamente las plantas del cultivo.
Las necesidades de agua para el maíz varían de acuerdo a los diferentes ciclos de desarrollo del cultivo. Sin embargo, el mayor consumo lo realiza en la tea de la floración, en donde un déficit de agua por uno a dos días puede reducir los rendimientos en un 22% y del 50% cuando la sequía es de 6 a 8 días durante este periodo.

La precipitación pluvial o lluviosidad debe ser superior a los 450 mm y que estén bien distribuidos durante el ciclo de desarrollo del cultivo. En términos generales el maíz requiere de 750 litros de agua por kilogramo de grano producido. De acuerdo con las investigaciones realizadas en el C. I. Turipaná, localizado en el municipio de Cereté, Córdoba se ha encontrado que 400 a 450 milímetros son los requerimientos totales de agua para alcanzar rendimientos superiores a los 4 mil kilos por hectárea con los maíces comerciales ICA V 156 e ICA V 109.

SEMILLA

La calidad de la semilla es un factor importante en el establecimiento y producción del cultivo. Para el caso del maíz se cuenta con variedades "criollas", regionales y mejoradas, así como también híbridos de alto potencial de rendimiento.

Las variedades criollas corresponden a las razas de maíz que son comunes en nuestro medio y han sido cultivadas de tiempo atrás manteniendo su identidad genética como tal. En el caso de la Costa Atlántica son comunes las razas costeño, Puya, Clavo, Negrito y Cariaco principalmente.
Las variedades regionales son producto de la continua introgresión genética ( cruzamiento) entre las variedades "criollas" y las variedades y/o híbridos mejorados.
Las variedades mejoradas son el resultado genético aplicado al germoplasma criollo y/o regional, con algunas ventajas comparadas con respecto a los maíces criollos y regionales ( Tabla 1). En Colombia, el Ministerio de Agricultura a través de su división de investigaciones agropecuarias DIA, inició con el programa de maíz el mejoramiento de este cereal, el cual fue continuado por el Instituto Colombiano Agropecuario ICA y reforzado por algunas casas comerciales productoras de semilla mejorada. A partir de 1994, esta responsabilidad fue delegada a la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria CORPOICA.
Para el caso de la Costa Atlántica se cuentan con variedades e híbridos mejorados de maíz con buenas características agronómicas y alto potencial productivo, sin embargo, es importante tener en cuenta algunos criterios para la elección de la variedad y/o híbrido a sembrar, tales como: experiencias anteriores propias o ajenas; altitud, temperatura y precipitación; en lo posible observación cuidadosa de resultados de pruebas regionales y calidad de semilla en relación con su origen, porcentaje de germinación, tamaño, sanidad, etc.

Tabla 1. Ventajas comparativas de los maices mejorados con respecto a los criollos y/o regionales del clima caliente Colombiano.

MEJORADOS CRIOLLOS Y/O MEJORADOS
- Porte bajo
- Mazorca baja
- Mazorcas llenas de granos
- Mazorcas grandes
- Alto número de hileras
- Hileras regulares
- Tolerancia al vuelco
- Mayor tolerancia a plagas y enfermedadesde tallo y hojas
- Mayor número de plantas por hectárea
- Alto indice de cosecha*
- Floración temprana
- Período vegetativo corto
- Alto potencial productivo
- Porte Alto
- Mazorca alta
- Pocos granos en la punta de la mazorca
- Mazorca de regular tamaño
- Menor número de hileras
- Hileras desuniformes
- Fácil vuelco
- Susceptibilidad a plagas y enfermedades

- Menor número de plantas por hectárea

- Bajo indice de cosecha
- Floración tardía
- Periodo vegetativo largo (135 días)
- Bajo rendimiento

* Relación peso grano/peso materia seca planta

Prácticas de Manejo

El concepto global de la producción de maíz es que los elementos básicos ( agua, nutrientes , CO2 y oxígeno de la atmósfera) y la luz solar ( energía), se combinan en la filosofía interna de los híbridos o variedades para producir materia seca. Es decir, el crecimiento y desarrollo de la planta de maíz dependerán del potencial genético de la planta y del medio ambiente en el cual crecerá.

                                 

El maíz como cualquier otro cultivo, requiere de un adecuado y oportuno manejo. Esto significa que a través de los estados de desarrollo, los cuidados que se le presenten permitirán altos niveles de producción con beneficios para el agricultor.

Teniendo en cuenta que la naturaleza provee la mayor parte de la influencia ambiental, un productor de maíz debe coadyuvar al sistema de producción que se desee administrar. Tales prácticas incluyen labranza, fertilización del suelo, manejo integrado de malezas, enfermedades e insectos, riego y otras que incidan en la conservación de los recursos naturales y obtención de rendimientos competitivos.

1. Preparación del Suelo

El suelo es un recurso natural constituido por materiales minerales y orgánicos con características químicas, físicas y biológicas dinámicas y fácilmente modificables por el ambiente y la vegetación. Las decisiones del hombre también afectan el suelo cuando corta, quema, siembra y cosecha las plantas, y cuando fertiliza, riega y manipula el suelo.

A pesar de que no existe una fórmula específica para realizara una buena preparación del suelo, es conveniente tener en cuenta los siguientes aspectos:

- Proporcionar un buen ambiente para la germinación de la semilla, el crecimiento de las raíces y favorecer el desarrollo de la planta durante el ciclo vegetativo.
- Incorpora materia orgánica y residuos de cosecha de cultivos anteriores o simplemente dejarlos sobre el suelo como " colchón " protector para que se vayan descomponiendo.
- Controla las malezas e insectos dañinos al cultivo.
- Dificulta la propagación de insectos y enfermedades del cultivo entre dos cosechas.
- Previene la erosión y preserva la flora microbiana del suelo, asegurando la evolución de la materia orgánica y el suministro de nitrógeno como base de su fertilidad natural.

En sistemas mecanizados es importante que los implementos utilizados, sean los mas adecuados para el tipo de suelo que se va a sembrar, lo que evita problemas futuros de compactación de los suelos haciéndolos muchas veces improductivos.
En caso de presentarse capas endurecidas, existen implementos para romperlas preparar el suelo por debajo de los 25 cm proporcionando un medio adecuado para el desarrollo de las raíces, mejorar el aprovechamiento del agua y los nutrientes, aumentando los rendimientos del cultivo. Estos implementos son: el arado subsolador y el arado de cincel. Los equipos convencionales ( rastras y rastrillos) servirán para la preparación de la cama para la semilla.

En los sistemas de preparación tradicional ( manual ), se recomienda evitar las quemas , limpiar el lote con machete y picar bien el material vegetal y colocarlo en surcos con el fin de facilitar la siembra y el manejo posterior del cultivo.

2. Siembra

2.1 Epoca de siembra

En términos generales, las épocas de siembra están bien definidas en todas las regiones del país y generalmente coinciden con la iniciación de las lluvias ( Tabla 3 ) Esto es importante en zonas que carecen de posibilidades de riego, debido a que el maíz requiere de suficiente humedad para su crecimiento inicial.

En distritos de riego o fincas con sistemas de riego particular se puede sembrar en cualquier época, teniendo en cuenta que la cosecha coincida con el tiempo seco.
Las siembras tempranas y uniformes permiten un manejo mas efectivo de los problemas de insectos y enfermedades. En lo posible se deben evitar siembras de maíz escalonadas en la misma región, debido a que esta situación brinda mayor supervivencia de plagas y enfermedades, haciendo mas difícil y costoso su control.

Tabla 2. Rendimiento promedio en pruebas regionales de los maices mejorados recomendados para el clima cálido.

Genotipo
Días a Cosecha
Plantas /ha (000)
Color del
Grano 1-/
Altura de
Plantas
Rendimiento
Kg/ha
ICA V 109 2-/
ICA V 155 2-/
ICA V 156 2-/
ICA V 157 2-/
PIONNER 3000 3-/
HR 661 3-/
G5423 3-/
120
120
120
120
120
110
120
50-55
50-55
50-60
50
55
55-65
55-60
A
B
B
B
B
B
A
2.0
2.2
2.3
2.5
3.0
2.4
2.2
5000
4000
5500
4500
4500
5500
4500

1-/ A: Amarillo, B : Blanco.
2-/ Variedad producida por ICA.
3-/ Empresas particulares.

2.2. Densidad de Siembra

La densidad de siembra depende del genotipo, disponibilidad de agua y de la fertilidad y características del suelo. La densidad óptima, definida como aquella que produce el mayor rendimiento en grano cuando el cultivo se desarrolla en condiciones no limitantes ( buenas condiciones de suelo, fertilización adecuada y buena humedad disponible en el suelo), es distinta para cada variedad y debe ser establecida para las variedades mas ampliamente sembradas en la región.
Con base en los resultados de ensayos realizados y teniendo en cuenta las características de los maíces recomendados, se han establecido las siguientes distancias y densidades:

Para siembra manual en cuadro utilizar una distancia de 80 cm x 80 cm, sembrando cinco semillas por sitio para dejar tres plantas luego del raleo, para una población de 47 mil plantas/ha; o sembrar a 90 cm x 90, depositando cinco semillas por sitio, para dejar cuatro plantas al raleo, obteniéndose una población de 49 mil plantas/ha. También en siembras manuales se recomiendan distancias entre surcos de 80 a 90 cm y entre sitios 50 cm, depositando tres semillas por sitio, para dejar dos plantas al raleo, obteniéndose una población entre 44.000 y 50.000 plantas/ha.
Si se siembra a chorrillo, lo cual puede hacerse a máquina, los surcos se distancian a 80 o 90 cm, depositando una semilla cada 25 o 30 cm , para una población entre 40.000 y 50.000 plantas/ha.
En suelos pendientes la siembra manual o a chorrillo debe hacerse de tal forma que los surcos queden a través de la pendiente para evitar problemas erosivos.
Debido a la variación de clima, manejo y a la existencia de limitantes a nivel de campo de agricultores, como periodos de sequía, daños por insectos, etc, es necesario determinar la densidad recomendada a la cosecha, es decir, aquella que permita obtener los mayores rendimientos de grano en campos de agricultores. En general esta densidad recomendada está un 20% a 30% por debajo de la densidad óptima.
Para fines prácticos una vez identificada la densidad recomendada se deben calcular las pérdidas esperadas desde la siembra la cosecha a fin de determinar la tasa de siembra recomendada. Por ejemplo: si la densidad recomendada para un genotipo en particular es de 60.000 pl/ha y se espera que un 15% de las plantas se pierdan entre siembra y cosecha, la tasa recomendada de siembra será de 70.588 semillas/ha ( 60.000/0.85). Si un kilo del genotipo de maíz considerado tiene 3.500 semillas esta tasa equivale a 20.2 kilos de semilla por hectárea.

3. Fertilización

La fertilización asegura la restitución de los elementos nutritivos que son extraidos del suelo por los cultivos; por ello, una buena y oportuna fertilización garantiza buenos rendimientos . El maíz puede calificarse como un cultivo exigente en nutrientes si se compara con otros cultivos; además, su rendimiento en materia seca es también bastante amplio comparado con el de otras plantas.
Las proporciones relativas de nutrientes que deben aplicarse y el momento oportuno para hacerlo, depende de una gran variedad de factores tales como: características físicas y químicas del suelo; reposición o no de los elementos nutritivos extraidos por las cosechas anteriores, con aporte de abonos orgánicos o restitución de residuos de cosecha; clima y genotipo utilizado; disponibilidad de agua y la destinación del cultivo ( grano, forraje verde, ensilaje, etc.).
Debido a la diversidad de sistemas y formas de cultivas el maíz por parte de los agricultores en la Costa Atlántica y en general en todo el país, es difícil generalizar una recomendación específica en cuanto a la cantidad de nutrientes a aplicar. Lo mas aconsejable es realizar el análisis del suelo antes de la siembra, el cual dará las pautas para hacer las recomendaciones del caso. En forma general, y como guía en la Tabla 4 se resumen las recomendaciones generales para la fertilización del maíz en la Costa Atlántica, de acuerdo con los análisis de suelos resultado de las investigaciones realizadas por el ICA.
Es importante anotar que en muchos casos debe ajustarse la fertilización de acuerdo con las condiciones específicas del suelo en el sistema de rotación.

3. Manejo de Malezas


La malezas compiten con las plantas de cultivo por factores de producción, tales como: nutrientes, agua, luz, anhídrido carbónico, espacio e indirectamente causan pérdidas al afectar los rendimientos, rebajar la calidad del producto cosechado y posibilitar una mayor incidencia de plagas, enfermedades y aumento en los costos de recolección.
En Colombia las malezas causan reducción de los rendimientos de maíz, la cual varía entre 10 y 80% dependiendo del tipo, número y tiempo de competencia por malezas. El cultivo de maíz, al igual que la mayoría de los cultivos anuales, es susceptible a la competencia de malezas especiales en los primeros estados de desarrollo, estableciéndose como periodo crítico los primeros 30 a 40 días del periodo vegetativo.

Tabla 3. Epocas de siembra recomendadas para maíz, según los regímenes pluviométricos.

Clima Primer Semestre Segundo Semestre
Calinente moderado
Caliente Costa Atlántica
Urabá
marzo - abril
abril - mayo
marzo - abril
septiembre
agosto - septiembre
septiembre - octubre

Tabla 4. Niveles críticos para M.O, P y K con base en los resultados de los análisis de suelos establecidos para la Costa Atlántica.

Nivel

Crítico
resultados Análisis de suelo
Fertilización Recomendada
M.O.
%
P
p.p.m.
K
meq/100g
N
kg/ha
P205
kg/ha
K20
kg/ha
Bajo
Medio
Alto
< 2
2-4
4
15
15 - 30
30
0.20
0.20 - 0.40
0.40
50-75
25-50
0-25
50-75
25-50
0-25
15
15-25
25-50

* Fuente : ICA - 1992

Investigaciones realizadas en Urabá, indican que la época crítica de competencia por malezas en maíz está en los primeros días del periodo vegetativo de la planta. A partir de los 10 días después de la siembra, el rendimiento se reduce en 27.5 kg/ha , por cada día en que se demore el control de malezas y cuando el cultivo permanece enmalezado durante los primeros 60 días hasta la floración ( práctica común del agricultor) el rendimiento se reduce en un 33% . En el caso del clima cálido se ha establecido que el periodo crítico de competencia ocurre entre los 15 y 30 días después de la emergencia.
El maíz se defiende bien de la competencia ejercida por las malezas que aparecen después de la época crítica, y si bien no reducen significativamente los rendimientos, ofrecen dificultades para la cosecha manual o mecánica del cultivo, como es el caso de la batatilla, que al enredarse en los tallos ocasiona volcamiento o malezas con estructuras espinosas o irritantes que dificultan la recolección manual.
En maíz, las malezas se pueden controlar por métodos culturales ( buena preparación del terreno antes de la siembra, rotación de cultivos, etc ) mecánicos ( machete, azadón o cultivadoras) o químicos ( uso de herbicidas). Cualquier práctica de control es buena, siempre y cuando cumpla con los objetivos: oportunidad, efectividad, economía y bajo impacto ambiental.
Para el control químico de las malezas, los herbicidas deben usarse bajo recomendación y como complemento a los métodos de control cultural y mecánico, además, debe estar dirigido a solucionar un problema específico a nivel de campo. La decisión en el uso o no de un herbicida depende del complejo de malezas ( tipo y cantidad), factores económicos y de la efectividad y disponibilidad de otros métodos de control menos riesgosos o contaminantes.


En la tabla 5, se presentan las recomendaciones para el control químico de malezas en maíz, resultado de las investigaciones realizadas por el ICA. Sin embargo, es necesario recalcar que la aplicación de productos químicos en el control de malezas en maíz, requiere de las precauciones necesarias para los operarios, los animales, otros cultivos y el medio ecológico, siendo necesario leer bien la especificación técnica del producto inscrito en la etiqueta.

5. Plagas y su manejo

Dentro de los factores que limitan la producción de maíz se encuentran los insectos plaga, los cuales atacan el cultivo en los diferentes estados de desarrollo incluyendo los granos almacenados, ocasionando pérdidas que pueden alcanzar niveles del 100%.
La identificación de los insectos que causan daño, lo mismo que el conocimiento de sus hábitos, del daño que ocasionan a la planta, de la edad en que atacan al cultivo la época del año en que aparecen, permiten un manejo y control eficiente de los insectos plagas para lograr un aumento en la producción del cultivo. Además la identificación de organismos benéficos contribuirá a definir las mejores estrategias dentro de un manejo integrado de insectos plaga.

Tabla 5. Principales herbicidas recomendados para el control de malezas en maíz, sgún la textura del suelo.

herbicidas
Dosis producto comercial
Época de aplicación
Textura liviana media
Textura Pesada
Atrazina (Gesaprim) (A)
Alaclor (Lazo) (B)
2.4 D - Amina +
Surfactante (C)*
Gesaprim + Lazo**
Gesaprim + 2.4 D
Amina
Metolaclor
(Dual 960 EC) (D)
2.0
4.5

1.0 + 0.5%
1.25 + 2.0

3.0 + 1.0

2.0
2.5
5.0

1 + 0.5%
1.75 + 2.0

3.0 + 1.0

4.0
Pre-emergencia
Pre-emergencia

Post-emergencia
Pre-emergencia

Pre + Post

Presiembra icorporado

FUENTE : Maíz y Sorgo, Cereales de Consumo,1989.
* Aplicación total cuando el maíz tenga menos de 25 cm de altura, las aplicaciones deben dirigirse a las malezas.
** Mezcla de tanque.

Hoja angosta o gramíneas:

Cadillo (A,B,D) (Cenchrus spp) guardarrocio (A,B,D) (Digitaria sanguinalis ), granadilla (A,B,D) (Panicum fasciculatum) liendre puerco (A,C) (Echinochloa colonum), paja mona (A,B,D) (Leptochloa filiformis), pata galina (A,B,D) (Eleusine indica), pasto johnson (B) (Soghum helepense).

Malezas susceptibles: hoja ancha

Atarraya (A,C) (Kallstroemia máxima), archucha (A,C) (Momordica charantia), batatilla (A,C) (Ipomea spp), bicho (A,C) (Casia tora), bledo (A,B,C,D) (Amanthus dubius ), escoba (C) (Sida rhombifolia), meloncillo (A,C) (Cucumis melo ) verdologa (A,C,D) (Portulaca oleracea).

5.1 Plagas del suelo

Las principales plagas que se presentan en la fase de germinación y estado de plántula son los tierreros y trozadores, dentro de los cuales se encuentran : Spodoptera frugiperda ( J.E. Smith), S eridiana ( Cramer ), Agrotis ipsilon ( Hufnagel): Solenopsis sp. Euetheola bidentata ( Burmeister), Blisus sp.

Este grupo de plagas hacen daño a raíces, tallos, tejidos jóvenes de las plántulas y pueden causar pérdidas en su población. En general los ataques son localizados y cuando el daño supera un 10% de plántulas trozadas, deben controlarse con cebos tóxicos.

Para la mayoría de las plagas del suelo, el mejor manejo es el de tipo cultural y preventivo. Una buena preparación del suelo con aradas profundas y rastrilladas ( cuando la pendiente y la textura de los suelos lo permitan), destrucción oportuna de malezas y la rotación de cultivos ayudan a reducir las poblaciones de insectos. Además, se deben complementar estas labores con el uso de semilla de excelente calidad, adecuada fertilización y una buena humedad del suelo en el momento de la siembra para asegurar una germinación rápida y uniforme.
En cuanto al control químico, debe basarse en un conocimiento previo de las situaciones de campo a través de muestreos frecuentes y reales identificando los insectos plagas mas limitantes, para lograr que éste sea eficiente y económico. En ataques generalizados se recomienda asperjar Hostathion E.C. o Convoy en dosis de 1 litro de producto comercial por hectárea en las últimas horas de la tarde, dirigiendo la aspersión hacia la base de las plántulas. En lotes con altas poblaciones de trozadores, comprobado antes de la siembra, es necesario proteger la semilla con insecticidas adecuados como Promet o Semevin, de acuerdo a las recomendaciones inscritas en la etiqueta.

Protecciones de la semilla con insecticidas en polvo para espolvoreo, no son muy efectivos para ataques severos de plagas del suelo.
El uso de cebos envenenados aplicados en la base de las plántulas es una de las medidas de control mas recomendables. Para lograr una mayor efectividad se recomienda su aplicación en las últimas horas de la tarde para aprovechar el hábito nocturno de los tierreros y por lo tanto debe prepararse poco antes de su aplicación.

Para aplicar una hectárea se debe utilizar 50 kilos de cebo envenenado. Este se prepara utilizando Lorsban E.C. ( 1 litro), Dipterex 80 P.S. ( 1 litro ) o Sevin XLR ( 1.5 litros ), en 10 a 15 litros de agua y aplicándolo sobre 50 kilos de aserrín, agregándole 15 litros de melaza.

Los cucarrones de la raíz, especialmente el Eutheola bidentata ( burmeister) " cucarro o boca arriba" son actualmente de gran ocurrencia e importancia económica especialmente en los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolívar. El estado adulto ocasiona serios daños en el maíz, trozando las plantas a nivel del cuello de la raíz, ligeramente debajo de la superficie del suelo. Ataca las plantas hasta los 35 días de edad y el daño tiende a ser localizado o en focos en las partes bajas de los lotes. Para su control se recomienda una buena preparación del suelo, sembrar en épocas oportunas y destruir malezas gramíneas de las cuales se alimentan las larvas.

Como medida de control químico en lotes con historia de daños, se recomiendan insecticidas protectanes de la semilla como Promet, de acuerdo a la especificación del producto. Una vez establecido el cultivo si se presentan daños se puede aplicar una Cipermetrina, en dosis de 0.5 litros por hectárea, con bomba de espalda y dirigido a la base de la planta. Debido a que los daños por Eutheola sp, son irreversibles, se deben realizar muestreos frecuentes para determinar el grado de evolución del daño y determinar si amerita o no realizar un nuevo control.

5.2 Plagas del follaje

Dentro de este grupo reviste importancia económica el gusano cogollero del maíz ( Spodoptera frugiperda). Son larvas de color café verdoso o verde pálido con rayas laterales que atacan el cultivo durante casi todo el periodo vegetativo. Pueden localizarse en el cogollo donde permanecen ocultos y cuando el maíz está maduro llegan a atacar los tallos y la mazorca.
El daño característico de S. Frugiperda se reconoce por la presencia de manchas translúcidas en las hojas, ocasionadas por las larvas recién nacidas al alimentarse en su descenso al cogollo. Las larvas medianas y grandes, localizadas en el cogollo, mastican la hoja en formación saliendo perforadas o consumida parcialmente.
El daño fresco se identifica por la presencia de manchas translúcidas en la última hoja formada, generalmente acompañado de larvas y excrementos húmedos, similares al aserrín. Este es expresado en porcentaje dentro de un total de plantas continuas que revisadas por surco, determinan el nivel de daño económico.
Si el tiempo es seco, un daño fresco superior al 50% justifica la adopción de una medida de control.
A nivel de su control, la adopción de ciertas medidas culturales, el aprovechamiento de los enemigos naturales y el empleo de productos mas selectivos para la fauna benéfica, son alternativas que se deben estudiar y evaluar para un manejo mas racional de esta plaga.
El Spodoptera es una plaga fácil de eliminar químicamente; lo importante es la oportunidad en la aplicación y realizar una correcta localización del insecticida en el cogollo de la planta.
Así mismo, cuando sea necesario controlar el cogollero en las plantas de maíz muy pequeñas, la aspersión es mas efectiva ya que no hay un cogollo bien formado para recibir el insecticida granular en forma satisfactoria.
Entre los insecticidas mas recomendables contra S. Fugiperda en maíz están: triazofos 1 G, 0.2 kg/ i. a. / ha ( Hostathion 1% granular ) dirigido al cogollo. En caso de ataque como gusano ejército, Hostathion E.C. o Convoy E.C. en dosis de 1 litro por hectárea, ofrecen un excelente control.

5.3 Barrenadores del tallo


El barrenador del tallo ( Diatraea spp) de ocurrencia común, sin embargo, a excepción de algunos brotes esporádicos, no reviste hasta el presente importancia económica para la zona . La larva penetra por un entrenudo y hace una galería donde se alimenta del tallo; ahí mismo empupa. Puede realizar una o varias perforaciones durante su ciclo de vida y en algunas ocasiones ataca la mazorca, barrenándola por la parte central.
El control es básicamente biológico, ya que el químico no es muy eficiente por la característica de su daño y habitat.

5.4 Plagas de la mazorca

En ocasiones el Spodoptera frugiperda, produce daños en los estigmas al igual que Heliothis zea, causando problemas en la polinización y por ende problemas en la formación de granos.

5.5 Plagas de los granos almacenados

A nivel mundial las pérdidas de grano se calculan en un 10% pero en algunos países de América Latina, pueden alcanzar niveles mayores.
Dentro de este grupo revisten importancia económica los gorgojo ( Sitophilus sp) y polillas ( Sitotroga cerealella Oliv), dado que las larvas se alimentan de los granos secos reduciéndolos a polvo.

El maíz se debe cosechar, tan pronto esté listo para ello. Aplazar la cosecha por mucho tiempo es perjudicial, las mazorcas se pueden infestar con las plagas. A la cosecha, separar las mazorcas que estén descubiertas o con partes del capacho dañado; estas mazorcas posiblemente ya están picadas y no deben ir a la bodega.
Una vez secado el maíz, puede ser tratado con una solución de Malathion 57% E.C. preparado así: 10 cc del insecticida por litro de agua. Para aplicar el producto, el maíz en grano se debe regar en un patio o corredor formando una capa delgada, si es en mazorca colocar en fila y hacer una aspersión rápida ( usar boquilla pequeña) tratando de no empapar los granos. Mezclar con una pala, repetir la aplicación y dejar secar para proceder luego a guardarlo.
El lugar seleccionado para el almacenamiento debe ser preferiblemente independiente de los dormitorios y en lo posible de la bodega donde se guardan herramientas utilizadas en la finca, no debe tener humedades, resguardarlo de ratas y ratones y ser ventilado. Además, debe limpiarse muy bien de residuos de granos de cosechas anteriores, y sacudir piso, techos y paredes.
Para asperjar la bodega y empaques, se puede utilizar una solución de Malathion 57% E.C. preparada así: 10 cc del insecticida ( 57%) por litro de agua y aplicar la solución a las paredes , rincones, rendijas y demás lugares donde se esconden las plagas.

5.6 Roedores

Las ratas y los ratones son un problema serio en el campo y en el proceso de manejo y conservación de granos y productos alimenticios, agudizándose en bodegas de almacenamiento sin ninguna protección, o en los casos en que por causas de emergencia se tenga que almacenar en lugares no aptos para ello, lo cual puede causar pérdidas considerables.
En Colombia, el daño por roedores en los cultivos de maíz es grave en algunas zonas de los departamentos de Antioquia, Córdoba, Sucre y Sur de Bolívar, se han registrado daños hasta del 70% en plántulas, lo que obliga al agricultor a resembrar. A nivel de campo se presentan tres tipos de daño: consumo de semillas, de plántulas y de mazorcas.
Para el manejo de los roedores, el control cultural es una de las medidas mas recomendadas para evitar que las poblaciones se establezcan en un área determinada, en algunos casos debe ser apoyada con el control químico.
El control cultural consiste básicamente en mantener limpios los bordes de los lotes, canales ( riego y drenaje ), eliminación de malezas y residuos de cosecha ya que se eliminan los sitios de refugio y anidamiento. Adicionalmente, se debe realizar un buen cubrimiento de la semilla al momento de la siembra para evitar el daño por los roedores. Otro factor importante es la protección de la fauna silvestre como aves de rapiña, culebras cazadoras, gatos de monte y comadrejas que se alimentan de pequeños mamíferos, que ayudarían a controlar los roedores.
Cuando sea necesario el control químico de los roedores por altas infestaciones , se recomienda utilizar cebos preparados con raticidas anticoagulante ( Warfarina, Fumarina, Pindone, etc ) teniendo en cuenta de rotar estos productos de acuerdo a su ingrediente activo.
En maíz, se han logrado muy buenos resultados utilizando como atrayente por cada kilo de maíz o arroz partido 60 cc de aceite de maíz, 60 gr de azúcar y 60 cc de esencia de banana. Estos productos se mezclan homogeneamente y se le adiciona el anticoagulante siguiendo las indicaciones comerciales.

En el campo los cebos se deben colocar utilizando dosis de 20 a 50 gramos, en comederos hechos con tarros plásticos, de aluminio o guadua, teniendo la precaución de que éstos tengan dos entradas. Esto tiene la ventaja de brindar seguridad a los roedores de comer en lugares protegidos, garantizando un mayor consumo, además, el cebo queda protegido del ambiente y/o que sea consumido por animales domésticos o silvestres. Los cebos se deben aplicar frescos antes de las 5 p.m. hora en que inician su alimentación; al día siguiente se debe verificar la aceptación del cebo y reponer nuevas dosis o cambiar de sitios en donde no se observa consumo.

6. Enfermedades y su manejo

El maíz es atacado por diferentes organismos patógenos ( hongos, bacterias, virus, nemátodos) en las diferentes etapas de su desarrollo. Las enfermedades mas comunes en la Costa Atlántica son:
Enfermedades foliares: tizón de la hoja ( Helminthosporium turcicum), Royas ( Puccinia sp), Mancha café ( Physoderma maydis), Curvularia sp.
Enfermedades del tallo: Phytium sp y Fusarium sp
Enfermedades de la mazorca: se presentan pudriciones por Diplodia, Fusarium sp y Penicillium, siendo mayor su incidencia, en algunas zonas con alta humedad relativa. La mala cobertura de mazorca, daños por aves y roedores acompañado de precipitaciones frecuentes, propician el desarrollo de estas enfermedades, incidiendo en la calidad del grano y detrimento en los rendimientos.
Enfermedades sistématicas: El carbón de la espiga causado por el hongo Sphaceloteca reiliana ha infectado algunas zonas de la Costa Atlántica en donde se informó de su presencia por primera vez en 1986 en el departamento de Sucre ( Montes de María), causando pérdidas severas. Posteriormente se presentó en el departamento de Córdoba, municipio de Tierralta causando pérdidas entre el 27 y 36% en campos de agricultores. Los síntomas se manifiestan hacia la época de floración cuando se observa desarrollo anormal de las espigas: filodia ( que es la " producción de hojas o estructuras semejantes, en lugar de espiguillas o flores masculinas ), esterilidad, elongación excesiva del tallo ( caña flecha ) y formación de agallas y masas negras de esporas en la inflorescencia masculina.
La mejor solución es el uso de genotipos tolerantes combinado con prácticas de control cultural como: rotación de cultivos, identificación y eliminación de plantas enfermas con síntomas iniciales de la enfermedad y destrucción de éstas, además del uso de semillas certificadas y tratadas con carboxin ( Vitavax )

 

 

Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria CORPOICA - Centro de Investigación Turipaná

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