| INTRODUCCIÓN
El maíz
se siembra actualmente en todo el mundo, su producción asciende
a 482 millones de toneladas y el consumo mundial promedio es de
90 kilos persona año. Se estima que un 20% lo consume directamente
en preparaciones como arepas, tortillas, sopas, coladas, etc; un
66% se destina para la alimentación animal y el restante
14% para usos industriales como pegantes, glucosas, jarabes, licores,
aceites y enlatados, entre otros.
En
Colombia, el maíz se cultiva a lo largo y ancho de su geografía
y hace parte fundamental de la dieta y economía campesina.
El 85% del área maicera la cultivan pequeños agricultores
en forma tradicional, generando empleo para unas 190 mil familias.
La Costa Atlántica
es la región con mayor producción destacándose
los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar y Atlántico,
donde se siembra el 31% ( 186.350 ha) y se produce el 29% ( 311.343
ton) del total nacional.
El presente documento
tiene como finalidad plantear algunos conceptos básicos teóricos
y prácticos, para extensionistas y agricultores, relativos
al manejo agronómico del cultivo del maíz, en sus
diferentes sistemas de producción en la Costa Atlántica
( del clima caliente) colombiano, provenientes de la experiencia
y resultados de investigaciones obtenidas por ICA, CORPOICA y FENALCE
a partir de los estudios realizados en los centros de investigación
y campos de agricultores, tendientes a lograr una utilización
integral y racional de los recursos disponibles, buscando con ello,
incrementar la competitividad de la producción manteniendo
la capacidad productiva de los recursos naturales en el largo plazo.
ECOLOGÍA
Para
siembras de maíz, el suelo debe ser profundo, permeable con
buena disponibilidad de nutrientes, buena capacidad de retención
del agua, libre de inundaciones o encharcamientos; poca pendiente
porque favorece la erosión, a no ser que se apliquen prácticas
de manejo y conservación del suelo adicionales y especiales
( barreras vivas, cultivos en franjas, etc.) textura franca o sus
combinaciones y con un pH entre 5.5 a 7.0
La temperatura junto
con la luminosidad, influyen directamente sobre el periodo vegetativo
del maíz; estando la ideal entre los 24 y 26 grados centígrados
( 600-1200 msnm), con una temperatura mínima de 13°C
y máxima de 30°C. El maíz difícilmente
germina cuando la temperatura del suelo es inferior a 10°C,
incluso a 13°C la germinación es lenta. Cuando el suelo
alcanza temperaturas mayores de 15°C la germinación es
rápida y las plántulas emergen entre los 5 y 10 días
después de la siembra. En general, son convenientes las noches
frescas, los días soleados y las temperaturas moderadas para
lograr altos rendimientos por unidad de superficie.
El maíz requiere
alta luminosidad ( luz incidente ) para obtener altas producciones
de grano, especialmente durante el periodo de llenado de grano.
Lo anterior, para el caso de los trópicos, es un factor bastante
limitante lo cual implica que prácticas como la orientación
de los surcos y la densidad de siembra ayudarían a maximizar
la intercepción de la luz, haciendo mas eficiente fotosintéticamente
las plantas del cultivo.
Las necesidades de agua para el maíz varían de acuerdo
a los diferentes ciclos de desarrollo del cultivo. Sin embargo,
el mayor consumo lo realiza en la tea de la floración, en
donde un déficit de agua por uno a dos días puede
reducir los rendimientos en un 22% y del 50% cuando la sequía
es de 6 a 8 días durante este periodo.
La precipitación
pluvial o lluviosidad debe ser superior a los 450 mm y que estén
bien distribuidos durante el ciclo de desarrollo del cultivo. En
términos generales el maíz requiere de 750 litros
de agua por kilogramo de grano producido. De acuerdo con las investigaciones
realizadas en el C. I. Turipaná, localizado en el municipio
de Cereté, Córdoba se ha encontrado que 400 a 450
milímetros son los requerimientos totales de agua para alcanzar
rendimientos superiores a los 4 mil kilos por hectárea con
los maíces comerciales ICA V 156 e ICA V 109.
SEMILLA
La
calidad de la semilla es un factor importante en el establecimiento
y producción del cultivo. Para el caso del maíz se
cuenta con variedades "criollas", regionales y mejoradas,
así como también híbridos de alto potencial
de rendimiento.
Las variedades criollas
corresponden a las razas de maíz que son comunes en nuestro
medio y han sido cultivadas de tiempo atrás manteniendo su
identidad genética como tal. En el caso de la Costa Atlántica
son comunes las razas costeño, Puya, Clavo, Negrito y Cariaco
principalmente.
Las variedades regionales son producto de la continua introgresión
genética ( cruzamiento) entre las variedades "criollas"
y las variedades y/o híbridos mejorados.
Las variedades mejoradas son el resultado genético aplicado
al germoplasma criollo y/o regional, con algunas ventajas comparadas
con respecto a los maíces criollos y regionales ( Tabla 1).
En Colombia, el Ministerio de Agricultura a través de su
división de investigaciones agropecuarias DIA, inició
con el programa de maíz el mejoramiento de este cereal, el
cual fue continuado por el Instituto Colombiano Agropecuario ICA
y reforzado por algunas casas comerciales productoras de semilla
mejorada. A partir de 1994, esta responsabilidad fue delegada a
la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria
CORPOICA.
Para el caso de la Costa Atlántica se cuentan con variedades
e híbridos mejorados de maíz con buenas características
agronómicas y alto potencial productivo, sin embargo, es
importante tener en cuenta algunos criterios para la elección
de la variedad y/o híbrido a sembrar, tales como: experiencias
anteriores propias o ajenas; altitud, temperatura y precipitación;
en lo posible observación cuidadosa de resultados de pruebas
regionales y calidad de semilla en relación con su origen,
porcentaje de germinación, tamaño, sanidad, etc.
Tabla
1. Ventajas comparativas de los maices mejorados con respecto a
los criollos y/o regionales del clima caliente Colombiano.
| MEJORADOS |
CRIOLLOS Y/O MEJORADOS |
- Porte bajo
- Mazorca baja
- Mazorcas llenas de granos
- Mazorcas grandes
- Alto número de hileras
- Hileras regulares
- Tolerancia al vuelco
- Mayor tolerancia a plagas y enfermedadesde tallo y hojas
- Mayor número de plantas por hectárea
- Alto indice de cosecha*
- Floración temprana
- Período vegetativo corto
- Alto potencial productivo |
- Porte Alto
- Mazorca alta
- Pocos granos en la punta de la mazorca
- Mazorca de regular tamaño
- Menor número de hileras
- Hileras desuniformes
- Fácil vuelco
- Susceptibilidad a plagas y enfermedades
- Menor número de plantas por hectárea
- Bajo indice de cosecha
- Floración tardía
- Periodo vegetativo largo (135 días)
- Bajo rendimiento |
* Relación peso grano/peso
materia seca planta
Prácticas de Manejo
El
concepto global de la producción de maíz es que los
elementos básicos ( agua, nutrientes , CO2 y oxígeno
de la atmósfera) y la luz solar ( energía), se combinan
en la filosofía interna de los híbridos o variedades
para producir materia seca. Es decir, el crecimiento y desarrollo
de la planta de maíz dependerán del potencial genético
de la planta y del medio ambiente en el cual crecerá.
El maíz como cualquier otro cultivo, requiere de un adecuado
y oportuno manejo. Esto significa que a través de los estados
de desarrollo, los cuidados que se le presenten permitirán
altos niveles de producción con beneficios para el agricultor.
Teniendo en cuenta
que la naturaleza provee la mayor parte de la influencia ambiental,
un productor de maíz debe coadyuvar al sistema de producción
que se desee administrar. Tales prácticas incluyen labranza,
fertilización del suelo, manejo integrado de malezas, enfermedades
e insectos, riego y otras que incidan en la conservación
de los recursos naturales y obtención de rendimientos competitivos.
1. Preparación
del Suelo
El
suelo es un recurso natural constituido por materiales minerales
y orgánicos con características químicas, físicas
y biológicas dinámicas y fácilmente modificables
por el ambiente y la vegetación. Las decisiones del hombre
también afectan el suelo cuando corta, quema, siembra y cosecha
las plantas, y cuando fertiliza, riega y manipula el suelo.
A pesar de que no
existe una fórmula específica para realizara una buena
preparación del suelo, es conveniente tener en cuenta los
siguientes aspectos:
- Proporcionar un
buen ambiente para la germinación de la semilla, el crecimiento
de las raíces y favorecer el desarrollo de la planta durante
el ciclo vegetativo.
- Incorpora materia orgánica y residuos de cosecha de cultivos
anteriores o simplemente dejarlos sobre el suelo como " colchón
" protector para que se vayan descomponiendo.
- Controla las malezas e insectos dañinos al cultivo.
- Dificulta la propagación de insectos y enfermedades del
cultivo entre dos cosechas.
- Previene la erosión y preserva la flora microbiana del
suelo, asegurando la evolución de la materia orgánica
y el suministro de nitrógeno como base de su fertilidad natural.
En sistemas mecanizados
es importante que los implementos utilizados, sean los mas adecuados
para el tipo de suelo que se va a sembrar, lo que evita problemas
futuros de compactación de los suelos haciéndolos
muchas veces improductivos.
En caso de presentarse capas endurecidas, existen implementos para
romperlas preparar el suelo por debajo de los 25 cm proporcionando
un medio adecuado para el desarrollo de las raíces, mejorar
el aprovechamiento del agua y los nutrientes, aumentando los rendimientos
del cultivo. Estos implementos son: el arado subsolador y el arado
de cincel. Los equipos convencionales ( rastras y rastrillos) servirán
para la preparación de la cama para la semilla.
En los sistemas de preparación tradicional ( manual ), se
recomienda evitar las quemas , limpiar el lote con machete y picar
bien el material vegetal y colocarlo en surcos con el fin de facilitar
la siembra y el manejo posterior del cultivo.
2.
Siembra
2.1 Epoca de siembra
En términos generales, las épocas de siembra están
bien definidas en todas las regiones del país y generalmente
coinciden con la iniciación de las lluvias ( Tabla 3 ) Esto
es importante en zonas que carecen de posibilidades de riego, debido
a que el maíz requiere de suficiente humedad para su crecimiento
inicial.
En distritos de riego
o fincas con sistemas de riego particular se puede sembrar en cualquier
época, teniendo en cuenta que la cosecha coincida con el
tiempo seco.
Las siembras tempranas y uniformes permiten un manejo mas efectivo
de los problemas de insectos y enfermedades. En lo posible se deben
evitar siembras de maíz escalonadas en la misma región,
debido a que esta situación brinda mayor supervivencia de
plagas y enfermedades, haciendo mas difícil y costoso su
control.
Tabla 2.
Rendimiento promedio en pruebas regionales de los maices mejorados
recomendados para el clima cálido.
| Genotipo |
Días
a Cosecha |
Plantas
/ha (000) |
Color
del
Grano 1-/ |
Altura
de
Plantas |
Rendimiento
Kg/ha |
ICA
V 109 2-/
ICA V 155 2-/
ICA V 156 2-/
ICA V 157 2-/
PIONNER 3000 3-/
HR 661 3-/
G5423 3-/ |
120
120
120
120
120
110
120 |
50-55
50-55
50-60
50
55
55-65
55-60 |
A
B
B
B
B
B
A |
2.0
2.2
2.3
2.5
3.0
2.4
2.2 |
5000
4000
5500
4500
4500
5500
4500 |
1-/ A: Amarillo,
B : Blanco.
2-/ Variedad producida por ICA.
3-/ Empresas particulares.
2.2.
Densidad de Siembra
La
densidad de siembra depende del genotipo, disponibilidad de agua
y de la fertilidad y características del suelo. La densidad
óptima, definida como aquella que produce el mayor rendimiento
en grano cuando el cultivo se desarrolla en condiciones no limitantes
( buenas condiciones de suelo, fertilización adecuada y buena
humedad disponible en el suelo), es distinta para cada variedad
y debe ser establecida para las variedades mas ampliamente sembradas
en la región.
Con base en los resultados de ensayos realizados y teniendo en cuenta
las características de los maíces recomendados, se
han establecido las siguientes distancias y densidades:
Para siembra manual
en cuadro utilizar una distancia de 80 cm x 80 cm, sembrando cinco
semillas por sitio para dejar tres plantas luego del raleo, para
una población de 47 mil plantas/ha; o sembrar a 90 cm x 90,
depositando cinco semillas por sitio, para dejar cuatro plantas
al raleo, obteniéndose una población de 49 mil plantas/ha.
También en siembras manuales se recomiendan distancias entre
surcos de 80 a 90 cm y entre sitios 50 cm, depositando tres semillas
por sitio, para dejar dos plantas al raleo, obteniéndose
una población entre 44.000 y 50.000 plantas/ha.
Si se siembra a chorrillo, lo cual puede hacerse a máquina,
los surcos se distancian a 80 o 90 cm, depositando una semilla cada
25 o 30 cm , para una población entre 40.000 y 50.000 plantas/ha.
En suelos pendientes la siembra manual o a chorrillo debe hacerse
de tal forma que los surcos queden a través de la pendiente
para evitar problemas erosivos.
Debido a la variación de clima, manejo y a la existencia
de limitantes a nivel de campo de agricultores, como periodos de
sequía, daños por insectos, etc, es necesario determinar
la densidad recomendada a la cosecha, es decir, aquella que permita
obtener los mayores rendimientos de grano en campos de agricultores.
En general esta densidad recomendada está un 20% a 30% por
debajo de la densidad óptima.
Para fines prácticos una vez identificada la densidad recomendada
se deben calcular las pérdidas esperadas desde la siembra
la cosecha a fin de determinar la tasa de siembra recomendada. Por
ejemplo: si la densidad recomendada para un genotipo en particular
es de 60.000 pl/ha y se espera que un 15% de las plantas se pierdan
entre siembra y cosecha, la tasa recomendada de siembra será
de 70.588 semillas/ha ( 60.000/0.85). Si un kilo del genotipo de
maíz considerado tiene 3.500 semillas esta tasa equivale
a 20.2 kilos de semilla por hectárea.
3. Fertilización
La fertilización
asegura la restitución de los elementos nutritivos que son
extraidos del suelo por los cultivos; por ello, una buena y oportuna
fertilización garantiza buenos rendimientos . El maíz
puede calificarse como un cultivo exigente en nutrientes si se compara
con otros cultivos; además, su rendimiento en materia seca
es también bastante amplio comparado con el de otras plantas.
Las proporciones relativas de nutrientes que deben aplicarse y el
momento oportuno para hacerlo, depende de una gran variedad de factores
tales como: características físicas y químicas
del suelo; reposición o no de los elementos nutritivos extraidos
por las cosechas anteriores, con aporte de abonos orgánicos
o restitución de residuos de cosecha; clima y genotipo utilizado;
disponibilidad de agua y la destinación del cultivo ( grano,
forraje verde, ensilaje, etc.).
Debido a la diversidad de sistemas y formas de cultivas el maíz
por parte de los agricultores en la Costa Atlántica y en
general en todo el país, es difícil generalizar una
recomendación específica en cuanto a la cantidad de
nutrientes a aplicar. Lo mas aconsejable es realizar el análisis
del suelo antes de la siembra, el cual dará las pautas para
hacer las recomendaciones del caso. En forma general, y como guía
en la Tabla 4 se resumen las recomendaciones generales para la fertilización
del maíz en la Costa Atlántica, de acuerdo con los
análisis de suelos resultado de las investigaciones realizadas
por el ICA.
Es importante anotar que en muchos casos debe ajustarse la fertilización
de acuerdo con las condiciones específicas del suelo en el
sistema de rotación.
3. Manejo de Malezas
La malezas compiten con las plantas de cultivo por factores de producción,
tales como: nutrientes, agua, luz, anhídrido carbónico,
espacio e indirectamente causan pérdidas al afectar los rendimientos,
rebajar la calidad del producto cosechado y posibilitar una mayor
incidencia de plagas, enfermedades y aumento en los costos de recolección.
En Colombia las malezas causan reducción de los rendimientos
de maíz, la cual varía entre 10 y 80% dependiendo
del tipo, número y tiempo de competencia por malezas. El
cultivo de maíz, al igual que la mayoría de los cultivos
anuales, es susceptible a la competencia de malezas especiales en
los primeros estados de desarrollo, estableciéndose como
periodo crítico los primeros 30 a 40 días del periodo
vegetativo.
Tabla 3.
Epocas de siembra recomendadas para maíz, según los
regímenes pluviométricos.
| Clima |
Primer
Semestre |
Segundo
Semestre |
Calinente
moderado
Caliente Costa Atlántica
Urabá |
marzo -
abril
abril - mayo
marzo - abril |
septiembre
agosto - septiembre
septiembre - octubre |
Tabla 4.
Niveles críticos para M.O, P y K con base en los resultados
de los análisis de suelos establecidos para la Costa Atlántica.
Nivel
Crítico |
resultados
Análisis de suelo |
Fertilización
Recomendada |
M.O.
% |
P
p.p.m. |
K
meq/100g |
N
kg/ha |
P205
kg/ha |
K20
kg/ha |
Bajo
Medio
Alto |
<
2
2-4
4 |
15
15 - 30
30 |
0.20
0.20 - 0.40
0.40 |
50-75
25-50
0-25 |
50-75
25-50
0-25 |
15
15-25
25-50 |
* Fuente : ICA
- 1992
Investigaciones
realizadas en Urabá, indican que la época crítica
de competencia por malezas en maíz está en los primeros
días del periodo vegetativo de la planta. A partir de los
10 días después de la siembra, el rendimiento se reduce
en 27.5 kg/ha , por cada día en que se demore el control
de malezas y cuando el cultivo permanece enmalezado durante los
primeros 60 días hasta la floración ( práctica
común del agricultor) el rendimiento se reduce en un 33%
. En el caso del clima cálido se ha establecido que el periodo
crítico de competencia ocurre entre los 15 y 30 días
después de la emergencia.
El maíz se defiende bien de la competencia ejercida por las
malezas que aparecen después de la época crítica,
y si bien no reducen significativamente los rendimientos, ofrecen
dificultades para la cosecha manual o mecánica del cultivo,
como es el caso de la batatilla, que al enredarse en los tallos
ocasiona volcamiento o malezas con estructuras espinosas o irritantes
que dificultan la recolección manual.
En maíz, las malezas se pueden controlar por métodos
culturales ( buena preparación del terreno antes de la siembra,
rotación de cultivos, etc ) mecánicos ( machete, azadón
o cultivadoras) o químicos ( uso de herbicidas). Cualquier
práctica de control es buena, siempre y cuando cumpla con
los objetivos: oportunidad, efectividad, economía y bajo
impacto ambiental.
Para el control químico de las malezas, los herbicidas deben
usarse bajo recomendación y como complemento a los métodos
de control cultural y mecánico, además, debe estar
dirigido a solucionar un problema específico a nivel de campo.
La decisión en el uso o no de un herbicida depende del complejo
de malezas ( tipo y cantidad), factores económicos y de la
efectividad y disponibilidad de otros métodos de control
menos riesgosos o contaminantes.
En la tabla 5, se presentan las recomendaciones para
el control químico de malezas en maíz, resultado de
las investigaciones realizadas por el ICA. Sin embargo, es necesario
recalcar que la aplicación de productos químicos en
el control de malezas en maíz, requiere de las precauciones
necesarias para los operarios, los animales, otros cultivos y el
medio ecológico, siendo necesario leer bien la especificación
técnica del producto inscrito en la etiqueta.
5. Plagas y su manejo
Dentro de los factores
que limitan la producción de maíz se encuentran los
insectos plaga, los cuales atacan el cultivo en los diferentes estados
de desarrollo incluyendo los granos almacenados, ocasionando pérdidas
que pueden alcanzar niveles del 100%.
La identificación de los insectos que causan daño,
lo mismo que el conocimiento de sus hábitos, del daño
que ocasionan a la planta, de la edad en que atacan al cultivo la
época del año en que aparecen, permiten un manejo
y control eficiente de los insectos plagas para lograr un aumento
en la producción del cultivo. Además la identificación
de organismos benéficos contribuirá a definir las
mejores estrategias dentro de un manejo integrado de insectos plaga.
Tabla 5.
Principales herbicidas recomendados para el control de malezas en
maíz, sgún la textura del suelo.
| herbicidas |
Dosis
producto comercial |
Época
de aplicación |
Textura
liviana media |
Textura
Pesada |
Atrazina
(Gesaprim) (A)
Alaclor (Lazo) (B)
2.4 D - Amina +
Surfactante (C)*
Gesaprim + Lazo**
Gesaprim + 2.4 D
Amina
Metolaclor
(Dual 960 EC) (D) |
2.0
4.5
1.0 + 0.5%
1.25 + 2.0
3.0 + 1.0
2.0 |
2.5
5.0
1 + 0.5%
1.75 + 2.0
3.0 + 1.0
4.0 |
Pre-emergencia
Pre-emergencia
Post-emergencia
Pre-emergencia
Pre + Post
Presiembra icorporado |
FUENTE
: Maíz y Sorgo, Cereales de Consumo,1989.
* Aplicación total cuando el maíz tenga menos de 25
cm de altura, las aplicaciones deben dirigirse a las malezas.
** Mezcla de tanque.
Hoja
angosta o gramíneas:
Cadillo (A,B,D) (Cenchrus spp) guardarrocio (A,B,D) (Digitaria
sanguinalis ), granadilla (A,B,D) (Panicum fasciculatum)
liendre puerco (A,C) (Echinochloa colonum), paja mona (A,B,D)
(Leptochloa filiformis), pata galina (A,B,D) (Eleusine
indica), pasto johnson (B) (Soghum helepense).
Malezas susceptibles: hoja ancha
Atarraya (A,C) (Kallstroemia máxima), archucha (A,C)
(Momordica charantia), batatilla (A,C) (Ipomea spp),
bicho (A,C) (Casia tora), bledo (A,B,C,D) (Amanthus dubius ), escoba (C) (Sida rhombifolia), meloncillo (A,C) (Cucumis
melo ) verdologa (A,C,D) (Portulaca oleracea).
5.1 Plagas del suelo
Las
principales plagas que se presentan en la fase de germinación
y estado de plántula son los tierreros y trozadores, dentro
de los cuales se encuentran : Spodoptera frugiperda ( J.E. Smith),
S eridiana ( Cramer ), Agrotis ipsilon ( Hufnagel): Solenopsis sp.
Euetheola bidentata ( Burmeister), Blisus sp.
Este grupo de plagas hacen daño
a raíces, tallos, tejidos jóvenes de las plántulas
y pueden causar pérdidas en su población. En general
los ataques son localizados y cuando el daño supera un 10%
de plántulas trozadas, deben controlarse con cebos tóxicos.
Para la mayoría
de las plagas del suelo, el mejor manejo es el de tipo cultural
y preventivo. Una buena preparación del suelo con aradas
profundas y rastrilladas ( cuando la pendiente y la textura de los
suelos lo permitan), destrucción oportuna de malezas y la
rotación de cultivos ayudan a reducir las poblaciones de
insectos. Además, se deben complementar estas labores con
el uso de semilla de excelente calidad, adecuada fertilización
y una buena humedad del suelo en el momento de la siembra para asegurar
una germinación rápida y uniforme.
En cuanto al control químico, debe basarse en un conocimiento
previo de las situaciones de campo a través de muestreos
frecuentes y reales identificando los insectos plagas mas limitantes,
para lograr que éste sea eficiente y económico. En
ataques generalizados se recomienda asperjar Hostathion E.C. o Convoy
en dosis de 1 litro de producto comercial por hectárea en
las últimas horas de la tarde, dirigiendo la aspersión
hacia la base de las plántulas. En lotes con altas poblaciones
de trozadores, comprobado antes de la siembra, es necesario proteger
la semilla con insecticidas adecuados como Promet o Semevin, de
acuerdo a las recomendaciones inscritas en la etiqueta.
Protecciones de la
semilla con insecticidas en polvo para espolvoreo, no son muy efectivos
para ataques severos de plagas del suelo.
El uso de cebos envenenados aplicados en la base de las plántulas
es una de las medidas de control mas recomendables. Para lograr
una mayor efectividad se recomienda su aplicación en las
últimas horas de la tarde para aprovechar el hábito
nocturno de los tierreros y por lo tanto debe prepararse poco antes
de su aplicación.
Para
aplicar una hectárea se debe utilizar 50 kilos de cebo envenenado.
Este se prepara utilizando Lorsban E.C. ( 1 litro), Dipterex 80
P.S. ( 1 litro ) o Sevin XLR ( 1.5 litros ), en 10 a 15 litros de
agua y aplicándolo sobre 50 kilos de aserrín, agregándole
15 litros de melaza.
Los
cucarrones de la raíz, especialmente el Eutheola bidentata
( burmeister) " cucarro o boca arriba" son actualmente
de gran ocurrencia e importancia económica especialmente
en los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolívar.
El estado adulto ocasiona serios daños en el maíz,
trozando las plantas a nivel del cuello de la raíz, ligeramente
debajo de la superficie del suelo. Ataca las plantas hasta los 35
días de edad y el daño tiende a ser localizado o en
focos en las partes bajas de los lotes. Para su control se recomienda
una buena preparación del suelo, sembrar en épocas
oportunas y destruir malezas gramíneas de las cuales se alimentan
las larvas.
Como
medida de control químico en lotes con historia de daños,
se recomiendan insecticidas protectanes de la semilla como Promet,
de acuerdo a la especificación del producto. Una vez establecido
el cultivo si se presentan daños se puede aplicar una Cipermetrina,
en dosis de 0.5 litros por hectárea, con bomba de espalda
y dirigido a la base de la planta. Debido a que los daños
por Eutheola sp, son irreversibles, se deben realizar muestreos
frecuentes para determinar el grado de evolución del daño
y determinar si amerita o no realizar un nuevo control.
5.2 Plagas del follaje
Dentro de este grupo
reviste importancia económica el gusano cogollero del maíz
( Spodoptera frugiperda). Son larvas de color café verdoso
o verde pálido con rayas laterales que atacan el cultivo
durante casi todo el periodo vegetativo. Pueden localizarse en el
cogollo donde permanecen ocultos y cuando el maíz está
maduro llegan a atacar los tallos y la mazorca.
El daño característico de S. Frugiperda se reconoce
por la presencia de manchas translúcidas en las hojas, ocasionadas
por las larvas recién nacidas al alimentarse en su descenso
al cogollo. Las larvas medianas y grandes, localizadas en el cogollo,
mastican la hoja en formación saliendo perforadas o consumida
parcialmente.
El daño fresco se identifica por la presencia de manchas
translúcidas en la última hoja formada, generalmente
acompañado de larvas y excrementos húmedos, similares
al aserrín. Este es expresado en porcentaje dentro de un
total de plantas continuas que revisadas por surco, determinan el
nivel de daño económico.
Si el tiempo es seco, un daño fresco superior al 50% justifica
la adopción de una medida de control.
A nivel de su control, la adopción de ciertas medidas culturales,
el aprovechamiento de los enemigos naturales y el empleo de productos
mas selectivos para la fauna benéfica, son alternativas que
se deben estudiar y evaluar para un manejo mas racional de esta
plaga.
El Spodoptera es una plaga fácil de eliminar químicamente;
lo importante es la oportunidad en la aplicación y realizar
una correcta localización del insecticida en el cogollo de
la planta.
Así mismo, cuando sea necesario controlar el cogollero en
las plantas de maíz muy pequeñas, la aspersión
es mas efectiva ya que no hay un cogollo bien formado para recibir
el insecticida granular en forma satisfactoria.
Entre los insecticidas mas recomendables contra S. Fugiperda en
maíz están: triazofos 1 G, 0.2 kg/ i. a. / ha ( Hostathion
1% granular ) dirigido al cogollo. En caso de ataque como gusano
ejército, Hostathion E.C. o Convoy E.C. en dosis de 1 litro
por hectárea, ofrecen un excelente control.
5.3 Barrenadores del tallo
El barrenador del tallo ( Diatraea spp) de ocurrencia común,
sin embargo, a excepción de algunos brotes esporádicos,
no reviste hasta el presente importancia económica para la
zona . La larva penetra por un entrenudo y hace una galería
donde se alimenta del tallo; ahí mismo empupa. Puede realizar
una o varias perforaciones durante su ciclo de vida y en algunas
ocasiones ataca la mazorca, barrenándola por la parte central.
El control es básicamente biológico, ya que el químico
no es muy eficiente por la característica de su daño
y habitat.
5.4 Plagas de la mazorca
En ocasiones el Spodoptera
frugiperda, produce daños en los estigmas al igual que Heliothis
zea, causando problemas en la polinización y por ende problemas
en la formación de granos.
5.5 Plagas de los granos almacenados
A nivel mundial las
pérdidas de grano se calculan en un 10% pero en algunos países
de América Latina, pueden alcanzar niveles mayores.
Dentro de este grupo revisten importancia económica los gorgojo
( Sitophilus sp) y polillas ( Sitotroga cerealella Oliv), dado que
las larvas se alimentan de los granos secos reduciéndolos
a polvo.
El
maíz se debe cosechar, tan pronto esté listo para
ello. Aplazar la cosecha por mucho tiempo es perjudicial, las mazorcas
se pueden infestar con las plagas. A la cosecha, separar las mazorcas
que estén descubiertas o con partes del capacho dañado;
estas mazorcas posiblemente ya están picadas y no deben ir
a la bodega.
Una vez secado el maíz, puede ser tratado con una solución
de Malathion 57% E.C. preparado así: 10 cc del insecticida
por litro de agua. Para aplicar el producto, el maíz en grano
se debe regar en un patio o corredor formando una capa delgada,
si es en mazorca colocar en fila y hacer una aspersión rápida
( usar boquilla pequeña) tratando de no empapar los granos.
Mezclar con una pala, repetir la aplicación y dejar secar
para proceder luego a guardarlo.
El lugar seleccionado para el almacenamiento debe ser preferiblemente
independiente de los dormitorios y en lo posible de la bodega donde
se guardan herramientas utilizadas en la finca, no debe tener humedades,
resguardarlo de ratas y ratones y ser ventilado. Además,
debe limpiarse muy bien de residuos de granos de cosechas anteriores,
y sacudir piso, techos y paredes.
Para asperjar la bodega y empaques, se puede utilizar una solución
de Malathion 57% E.C. preparada así: 10 cc del insecticida
( 57%) por litro de agua y aplicar la solución a las paredes
, rincones, rendijas y demás lugares donde se esconden las
plagas.
5.6 Roedores
Las
ratas y los ratones son un problema serio en el campo y en el proceso
de manejo y conservación de granos y productos alimenticios,
agudizándose en bodegas de almacenamiento sin ninguna protección,
o en los casos en que por causas de emergencia se tenga que almacenar
en lugares no aptos para ello, lo cual puede causar pérdidas
considerables.
En Colombia, el daño por roedores en los cultivos de maíz
es grave en algunas zonas de los departamentos de Antioquia, Córdoba,
Sucre y Sur de Bolívar, se han registrado daños hasta
del 70% en plántulas, lo que obliga al agricultor a resembrar.
A nivel de campo se presentan tres tipos de daño: consumo
de semillas, de plántulas y de mazorcas.
Para el manejo de los roedores, el control cultural es una de las
medidas mas recomendadas para evitar que las poblaciones se establezcan
en un área determinada, en algunos casos debe ser apoyada
con el control químico.
El control cultural consiste básicamente en mantener limpios
los bordes de los lotes, canales ( riego y drenaje ), eliminación
de malezas y residuos de cosecha ya que se eliminan los sitios de
refugio y anidamiento. Adicionalmente, se debe realizar un buen
cubrimiento de la semilla al momento de la siembra para evitar el
daño por los roedores. Otro factor importante es la protección
de la fauna silvestre como aves de rapiña, culebras cazadoras,
gatos de monte y comadrejas que se alimentan de pequeños
mamíferos, que ayudarían a controlar los roedores.
Cuando sea necesario el control químico de los roedores por
altas infestaciones , se recomienda utilizar cebos preparados con
raticidas anticoagulante ( Warfarina, Fumarina, Pindone, etc ) teniendo
en cuenta de rotar estos productos de acuerdo a su ingrediente activo.
En maíz, se han logrado muy buenos resultados utilizando
como atrayente por cada kilo de maíz o arroz partido 60 cc
de aceite de maíz, 60 gr de azúcar y 60 cc de esencia
de banana. Estos productos se mezclan homogeneamente y se le adiciona
el anticoagulante siguiendo las indicaciones comerciales.
En el campo los cebos
se deben colocar utilizando dosis de 20 a 50 gramos, en comederos
hechos con tarros plásticos, de aluminio o guadua, teniendo
la precaución de que éstos tengan dos entradas. Esto
tiene la ventaja de brindar seguridad a los roedores de comer en
lugares protegidos, garantizando un mayor consumo, además,
el cebo queda protegido del ambiente y/o que sea consumido por animales
domésticos o silvestres. Los cebos se deben aplicar frescos
antes de las 5 p.m. hora en que inician su alimentación;
al día siguiente se debe verificar la aceptación del
cebo y reponer nuevas dosis o cambiar de sitios en donde no se observa
consumo.
6. Enfermedades y su manejo
El maíz es
atacado por diferentes organismos patógenos ( hongos, bacterias,
virus, nemátodos) en las diferentes etapas de su desarrollo.
Las enfermedades mas comunes en la Costa Atlántica son:
Enfermedades foliares: tizón de la hoja ( Helminthosporium
turcicum), Royas ( Puccinia sp), Mancha café ( Physoderma
maydis), Curvularia sp.
Enfermedades del tallo: Phytium sp y Fusarium sp
Enfermedades de la mazorca: se presentan pudriciones por Diplodia,
Fusarium sp y Penicillium, siendo mayor su incidencia, en algunas
zonas con alta humedad relativa. La mala cobertura de mazorca, daños
por aves y roedores acompañado de precipitaciones frecuentes,
propician el desarrollo de estas enfermedades, incidiendo en la
calidad del grano y detrimento en los rendimientos.
Enfermedades sistématicas: El carbón de la espiga
causado por el hongo Sphaceloteca reiliana ha infectado algunas
zonas de la Costa Atlántica en donde se informó de
su presencia por primera vez en 1986 en el departamento de Sucre
( Montes de María), causando pérdidas severas. Posteriormente
se presentó en el departamento de Córdoba, municipio
de Tierralta causando pérdidas entre el 27 y 36% en campos
de agricultores. Los síntomas se manifiestan hacia la época
de floración cuando se observa desarrollo anormal de las
espigas: filodia ( que es la " producción de hojas o
estructuras semejantes, en lugar de espiguillas o flores masculinas
), esterilidad, elongación excesiva del tallo ( caña
flecha ) y formación de agallas y masas negras de esporas
en la inflorescencia masculina.
La mejor solución es el uso de genotipos tolerantes combinado
con prácticas de control cultural como: rotación de
cultivos, identificación y eliminación de plantas
enfermas con síntomas iniciales de la enfermedad y destrucción
de éstas, además del uso de semillas certificadas
y tratadas con carboxin ( Vitavax )
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